
Antes de nada, Fallece Alicia de Larrocha:
la música es la sucesión de silencios entre los acordes. Quedan sus discos y sus discípulos. Otrosí, excelente la iniciativa de
"Yo, ABC". El periódico conservador de derecha españolista y monárquico, hoy integrado en el Grupo Vocento, de gran acento vascuence, pone íntegra y electrónicamente a disposición de los lectores su hemeroteca.
De lo suyo, señores soldados,marinos y aviadores españoles en el frente visible y tras las líneas no definidas, lo que sigue:
Mientras que hay amigos y amigos en el
Gran Levante español -desde Port Bou (
Millet, Millet, quína poca vergonya) a Marbella-Sotogrande, pasando por las Baleares, haciendo caja también en Madrid- hay gente que piensa -y actúa, sospecho- sobre asuntos doctrinales tácticos del oficio de las armas.
Estaré o no de acuerdo con la aportación de
El Encubierto que, a modo de comentarios a la entrada "
Guerra irregular mecanizada. Italia y Afganistán, ...": la transcribo, pues tiene alcance en el marco del
enfoque integral para la posible gestión de una
Estrategia Nacional de Seguridad y Defensa. A rás de suelo con vista de zorro, tiburón y águila...
La foto es de una de las cosas que hago mientras voy pensando antes de anotar, inválido ahora que estoy y sigo trabajando... Tengo por axioma en estos asuntos que "el sudor y la quema de neuronas ahorran sangre a la hora de la verdad": ¿seré gilipollas?.
De El Encubierto, agradeciendo su tiempo y esfuerzo:
Me ha llevado algún tiempo, y ha quedado largo. El que se aburra, que me perdone, pero ahí va:
Las palomas del RETES 22, las acémilas del 5º Grupo SF y el Real Cuerpo de Camelleros de Somalia, todos fotos muy bonitas. Pero no nos perdamos la sustancia del asunto. El 5º Grupo usó lo que usaban sus aliados nativos, si hubieran sido Toyotas nadie habría sacado fotos.
Para Popski más de lo mismo. El jeep, a tonelada y media en canal con todo y carne, había sitios por donde no podía pasar. Popski lo sabía bien y creo recordar algún pasaje en que montaba en borrico. El Ocelot anda por las siete y media, vacio. Hay cosas que no se pueden hacer y, además, son imposibles.
Por ejemplo, no se puede jugar a la movilidad contra un enemigo igual de motorizado que usará vehículos más móviles que un mastodonte de ocho toneladas. Mucho menos en plan Empecinado por dehesas sin caminos. Otra cosa si quieres usar Wimiks, o similares, llenos de soldados de fuerzas especiales sobrecualificados y erizados de ametralladoras. Se merendarán a los technicals de cuatro en cuatro, pero con que el quinto acierte una vez ya estás perdiendo dinero y cosas más importantes.
Popski jugaba a explotar una ventaja tecnológica e industrial (la superioridad de diseño y de fiabilidad del vehículo todoterreno anglosajón). Era un tío listo, ingeniero por más señas, y escurridizo como casi todos los belgas que conozco. Otro tanto los muleros yanquis de Afganistan.
Pt. II
Las románticas aventuras, no hay más que ver los títulos de la literatura al respecto, de los jinetes y mulas en Afganistan las conocía, el link que proporciona es de donde saqué yo la foto. De leerlo en su día, viendo la poca enjundia, me vino la sensación de fotos bonitas. Fotos bonitas o, si se prefiere, propaganda institucional. Qué buenos somos y qué rápido nos adaptamos, y que gallarda estampa propia del salvaje oeste. Ese es el subtexto que yo, y algunas otras personas que tengo por inteligentes, han sacado de este tipo de fotos.
Literatura sobre la mula hay y ha habido mucha. La idea ha ido rondando ciertas cabezas desde hace décadas y sospecho que tiene muchas veces más que ver con atavismos sicológicos de la psique colectiva americana (o mejor dicho de ciertos sectores sociológica, religiosa y políticamente muy definidos de la comunidad militar estadounidense). No soy sicologo, pero sobre eso hay teorías que no vienen aquí al caso.
De 1965! Se ve que ni la mula es cosa nueva en la modernidad, ni Popski tampoco. Los Ranger Gun Jeeps de Grenada y similares testigo. Hay ideas que apelan a ciertas mentes y por eso, permanecen. Otra cosa es donde permanecen esas mentes. Sobre el manual de 2004 que me cita, me quedo con:
No todos los comentarios que se hacen son sensatos, pero hay uno que a mí me gustó mucho en su día, de un operativo que estuvo sobre el terreno: "Like most military manuals, this was written as an exercise in ass-covering as much as a guide to actual operations".
La institucionalización de una práctica que fue una simple adaptación al medio, aplicando los principios doctrinales que se les supondrían a los implicados solo llevaría a multiplicar los organigramas que tienden a esa esclerotización que denuncia. Que el manual de FOs tenga un capitulo explicando los rudimentos (los nativos proporcionaran cursos avanzados si les place/interesa), bien; que se cree un Cuerpo de Acemileros con sus sinecuras adyacentes es un contrasentido a estas alturas.
Pt. III
Del manual en sí (
www.fas.org/irp/doddir/army/fm3-05-213.pdf ), lo que más me gusta son los capítulos dedicados a los cuidados y trabajos necesarios para mantener operativo el sistema en cuestión. Son los más voluminosos (caps 2, 3 y 4), seguidos de cerca por el de técnicas de estiva y carga.
Una mula consume, y el error es suponer que consume sólo cosas que crecen por ahí. Una mula que solo pasta (¿Cómo andan de pastos las cumbres afganas?) pronto pierde capacidad de carga, por el simple expediente de perder masa muscular. La regla general es que una mula bien alimentada y con el debido descanso y cuidados (desde herraduras hasta antibióticos) puede transportar el equivalente al 25% de su peso corporal de manera práctica. Es decir, durante un periodo de varias horas –con los debidos descansos y reportajes de agua y “carburante”- diarias y durante varios días seguidos.
Para una mula tipo de unos 400kgs eso son unos 100kgs de carga que acarrear. Si el noble bruto requiere unos 10kgs de piensos por día (de agua, atelajes y herraduras ni hablamos) para mantenerse en condiciones óptimas operativas, podemos empezar a descontar mulas, kilos y kilómetros con rapidez pasmosa. Un bonito tren de mulas que satisfaga el ego de un aspirante a cowboy en la punta de un monte esperando a que un Chinook traiga el forraje necesario para seguir adelante no me parece una mejora, sinceramente.
La mula sirve muy bien para actuar como transporte sobre un tramo definido, donde ambos extremos del trayecto incluyen abundante agua, forraje y generosos cuidados (o animales de repuesto). Eso se adaptar bastante bien a su uso durante la Segunda Guerra Mundial en Italia, por ejemplo, o en cualquier escenario de posiciones fijas; como tren de abastos autónomo para una LRP la cosa se complica con la necesidad de contactar con los locales para obtener forraje y esconder el rastro delator de boñigas de la mula. Wingate algo descubrió de eso. Acabó prefiriendo los Piper Cubs a las mulas.
La única ventaja de la mula está en una puntual, muy puntual, movilidad táctica. Para eso, también, parece que se está buscando solución:
A mí el bicho no me hace mucho tilín, pero la idea es inatacable (en cuanto solucionen el zumbido).Para llevar lo que comen las mulas hacen falta otras mulas, y el punto a partir del cual una mula consume más de lo que transporta llega, igual que en un camión o en un Mazinger Z. Ese calculo ya se hizo hace tiempo y el resultado me sorprendería que haya derivado hacia el lado de la mula en 60 años de tecnología de automoción.
Pt. IV
La mula es un resquicio del pasado, y como tal, sólo tiene cabida en el pasado. Afganistan es, por sus infraestructuras, el pasado. A donde no llega una carretera hoy por hoy es que no interesa ir. Las bombas llegan a todas partes (si uno sabe apuntarlas, pero eso es etwas anderes).
Otra cosa que los del warrior spirit crean que ocultarse detrás de muros y pilotar avioncitos desde un sillón con joysticks sea de lilas, pero si recordamos que Occidente tiene un planteamiento esencialmente defensivo en esta cuestión (evitar que los malos vengan aquí) a lo mejor un enfoque defensivo tampoco es descabellado, sobre todo viendo lo poco claro que parece tener todo el mundo cómo y de qué manera ir a donde viven los malos a convencerles de que dejen de serlo.
Requiere esfuerzos políticos y económicos (y no me refiero al coste de las facturas inmediatas) que, en mi opinión van precisamente contra el espíritu del sistema que ha engendrado los conflictos que nos toca, y nos tocará vivir –el general lo tiene claro en su speech, aunque no sepa, o quiera atar todos los cabos.
¿Habría que salir con palos y cuchillos a rastrear a los taliban por sus heces en sus montañas? Yo soy de los que creen que el warrior spirit va sobrando, no pega con el ethos de nuestro tiempo, y si tenemos que emplear meses y millones en convertir a un urbanita en un warrior es que estamos jugando en contra de nuestras fortalezas. Nuestras sociedades, por cierto, deberían producir soldiers, no warriors. Las sociedades que tienen warriors son las tribus.
Los soldiers emplean las fortalezas del estado, que es lo que somos: masa, organización (la táctica y la otra, la logística) y el poderío industrial y tecnológico de sus sociedades. Tradicionalmente los soldiers han aplastado a los warriors (disgustos puntuales a parte, de Teutoburgo a Annual), incluso apoyándose en limes y muros varios (aunque sea de lilas). Triste papel vamos a hacer si conseguimos ser los primeros en invertir la tendencia.
No es una cuestión de tecnomilites contra gonadomilites. La aproximación gonádica al combate está muy bien y es la única posible, pero la guerra incluye otras funciones superiores y requiere de otras glándulas, generalmente situadas más arriba. La mula es un producto tecnológico. Igual que el jeep. El problema es que en Afganistan, ahora mismo, el ambiente tecnológico dominante es más favorable a la mula que al jeep.
Métase a Afganistan en un ambiente tecnológico más propicio para el jeep que para la mula. Si hace falta mula para llegar a donde no hay carretera, háganse carreteras. Los romanos era lo primero que hacían al llegar a un sitio. A día de hoy tender carreteras es un proceso relativamente simple y barato. No a cargo de contratistas civiles –y de paises tercermundistas que trabajen por el salario mínimo- sino de unidades de ingenieros que trabajen con la pala en la mano y el fusil a la mano (desde que se inventó el pico y la pala…).
Frente a Cassino, en ofensiva, bajo ciertas estrecheces logísticas y expuesto a una artillería efectiva y agresiva entiendo que no hubiera ganas ni medios de ponerse a tender pistas de montaña y se empleasen acémilas (de mulos y muleros italianos, la mayor y menos visible aportación de las fuerzas co-beligerantes italianas) para abastecer a las posiciones avanzadas. Pero en Afganistan, donde la única artillería violenta debería ser la propia, ¿qué problema hay en permitir que quien quiera venga a intentar detener la obra? Bajen todos los talibanes que quieran a tirotear partidas de construcción debidamente apoyadas y generosamente armadas, en lugar de tener que ir a buscarlos por esos montes. Eso es estrategia ofensiva con defensiva táctica. Un hit seguro desde Lee a esta parte.
Además, una carretera es una de esas cosas que no se pueden dejar de ver cuando alguno pregunta, como en el chiste de los Monty Python: “Sí, pero, ¿qué han hecho los romanos por nosotros?”. Por una carretera pasan primero soldados, después gentes camino del mercado.
V y fin
La Berma ha hecho, en mi opinión, y en la de muchos Saharauis, perfectamente su trabajo. Evita bajas propias (marroquíes, se entiende) y mantiene a los Saharauis en mitad de la nada, sobre un territorio que ni es suyo ni pueden aprovechar. El conflicto sigue vivo, pero más que nada en las pancartas de algunos. Prueba palmaria: el número contactos políticos públicos a alto nivel con los Saharauis comparado con el que obtiene Hassan cada vez que silba. Los saharauis están enterrados al pie de la berma, a menos que mucho cambien las cosas en Madrid, o mejor dicho, en Paris. El punto muerto político, resultado estratégico claro de la berma, beneficia a Marruecos, que está sobre un territorio que no es suyo pero puede aprovechar –y explota, vaya si lo explota-, y marroquizar. Juego, set y partido en dos o tres generaciones. Otro punto a favor de la obra pública.
El Encubierto