7/06/2007

'Merodeador', una propuesta de avión COIN


El debate sobre los aviones dedicados a las funciones de contrainsurgencia (COIN) da pie a numerosas e imaginativas especulaciones.

Desgraciadamente, tras años de lecturas diversas, favorecidas por los accesos que proporciona Internet, observo que algunas de las características que deben ser tenidas en cuenta suelen ser olvidadas.

Un avión COIN debe tener múltiples capacidades al tiempo que debe ser, paradójicamente, un sistema altamente especializado y simple de operación.

  1. Debe ser lo suficientemente pequeño y, al vez, lo suficientemente grande para actuar desde cualquier parte con flexibilidad.

  1. Debe tener gran autonomía y suficiente reserva de potencia para una mayor eficacia operativa. A la vez debe ser robusto, capaz soportar muchos daños de toda índole, gozando de la suficiente protección activa y pasiva frente a todo tipo de agresores.

  1. Debe ser capaz de integrar capacidades de Mando, Control, Comunicaciones, Inteligencia, Vigilancia y Reconocimiento.

  1. Debe ser capaz de cargar suficiente número de armas que le permitan atacar con precisión, autónomamente o bajo demanda,

  1. Debe tener capacidad de ser empleado para el asalto y transporte táctico de pequeñas unidades de Fuerzas Especiales, incluidas las hoy conocidas como de Gestión de Asuntos Civiles, y para la evacuación sanitaria, y

  1. Debe ser barato, especialmente en su mantenimiento.

Visualmente, los lectores familiarizados con este asuntos podrán repasar los tipos de aviones COIN, específicos o adaptados, que han sido usados desde 1945 hasta hoy.

Los menos avisados se sorprenderán si, de pasada, se comenta que los ensayos soviéticos en los años 20 y 30 del pasado siglo contra los insurgentes islamistas en Asia Central fueron antecedentes, no sólo de sistemas aéreos y armas de precisión COIN, sino de apuntes doctrinales equivalentes a los generados por británicos y estadounidenses, en Irak o en la Frontera Noroeste de la India (hoy Pakistán-Afaganistán), o en América Central, respectivamente, durante aquellos años.

En todo este tiempo pasado, de haber tenido la capacidad de asalto y transporte enunciada en el punto 5., el B-26K Counter Invader (foto superior) hubiera sido el mejor sistema. El ubicuo C-47 –y el menos conocido Lockheed Hudson- carecían en conjunto del resto de las capacidades enunciadas, aunque algunas de sus adaptaciones improvisadas se acercaron a lo actualmente disponible, salvando la tecnología. (*)

En corto, el hecho es que el HC-144A, recientemente librado a la Guardia Costera de los EE.UU. (vid. foto infra) es la plataforma que más puede acercarse al concepto y capacidades aquí enunciado. Si como es perfectamente posible, su potencia motriz fuera la ya adoptada, junto a la capacidad de reabastecimiento en vuelo, para su hermano el C-295 y fuera dotado del armamento de precisión (“inteligente”, dicen los sempiternos futuristas) hoy en desarrollo, las Fuerzas Armadas empeñadas en misiones COIN tendrían un sistema muy útil a su servicio.

También paradójico es que, en misiones militares convencionales o en las puramente civiles de asistencia humanitaria, el desarrollo de un Merodeador a partir del HC-144A produciría réditos y posibilidades que ya se vislumbran en la actual evolución de la doctrina de cooperación interadministrativa que está emergiendo en relación con los actuales riesgos y amenazas en materia de Seguridad y Defensa.

***

(*) En origen este B-26 fue denominado A-26 Invader en 1943, realzando su función de ataque, evitando la confusión con el Martin B-26 Marauder (Merodeador), bombardero medio de alta velocidad, puesto en servicio en 1940. La redesignación, producida la retirada de los originales Marauder, era lógica entonces. La recuperación del término “Merodeador” en esta nota tiene que ver con la necesidad de contar con sistemas COIN permanentemente activos ante cualquier necesidad operativa… no sólo en lo que a aviones toca…

2 comentarios:

Pedro Lucio dijo...

El B-26 fue retirado del servicio en Vietnam por su falta de velocidad, sobre todo era muy vulnerable en sus ataques a la ruta Ho Chi Minh. Sin embargo, hoy día la tecnología puede hacer que estos aviones ataquen desde distancia segura usando munición inteligente, como las Viper Strike que se montarán en los cañoneros AC-130. Motores mas potentes, sonda de reabastecimiento en vuelo y "cacharrería" electrónica diversa no es difícil de integrar hoy día.
Ya hace unos años las Fuerzas Especiales de los EEUU estudiaron a los aviones españoles C-212 y C-235 como posibles cañoneros, y es que utilidad les debieron de ver.
Aquel pdf de los aviones venezolanos que comentamos el otro día también tenía cosas interesantes.
No creo que descubramos la pólvora "rescatando" a los aviones COIN, simplemente ponemos sobre la mesa las necesidades de un tipo de guerra asimétrica y no convencional.

Jorge Aspizua Turrión dijo...

Cierto lo del B-26 y su retirada, unido a la fatiga estructural por la modernización a K sin los suficientes refuerzos.

El problema de COIN entonces como hoy es AA, especialmente MANPADS. Pero la protección pasiva (titanio/kevlars, baja señal infrarroja) y activa (láseres, ECM -inhibidores- y otros gadgets)alivia el problema. Lo que lo soluciona en la munición precisa lanzable a distancia.

Pese a eso, el cañón sigue siendo necesario. Los "reactores" Eurofighter de la RAF ya en servicio van a ser dotados con él para hacer ataque al suelo en Afganistán.

La velocidad en tales tipos de ataque es lo de menos. No creo que un Eurofighter dispare cañón al suelo a la velocidad del sonido...