4/17/2009

Poder Naval post-Oceánico: aguas fantasmales


A medida que se va acercando la fecha para librar del Quadrennial Defense Review 2009 de los EE.UU. el debate se va animando. The Post Oceanic Navy, the New Shadow Zones, and the U.S. Navy’s Force Structure Challenge, de Claude Berube, publicado por los tíos de SWJ es una de tantas piezas. Berube, que es profesor en la Academia Naval de los EE.UU. termina afirmando:

There should be no question that the U.S. needs carriers, cruisers, and advanced aircraft an destroyers, but there are coming realities unless there are unexpected shifts in policy and funding. Without an investment in modern smaller craft en masse, the federal budget will continue to constrict the Navy’s size, limit its abilities in the littorals, and allow non-state actors to rise, hone and possibly share their skills with other actors. A well-balanced force structure is necessary for the U.S. to respond to a variety of threats, but there must that balance.

Citando el recentísimo asalto al Maersk Alabama, Berube resalta queLa flota mercante de los EE.UU. supone sólo el 1% del total mundial, cuando hace cincuenta años representaba el 17%. Pero su fuerza naval, portaviones más o portaviones menos, es de largo la más importante del orbe, no sumando las cinco que la siguen más que un mínimo de su potencial y está obligada a actuar en lo que Berube denomina New Shadow Zones, citando expresamente estrechos, golfos y archipiélagos: "La U.S. Navy puede entrar en lo que se denomina Era Post-Oceanica en la que la aplicación directa del poder naval estadonunidense estará condiciona por la cada vez más limitada voluntad política de acción tanto de los propios EE.UU. como de sus aliados, el coste de la estructura de fuerza y las operaciones y la existencia de suficientes fuerzas para lograr objetivos en áreas litorales sin sufrir graves pérdidas".

Todo esto ya estaba más o menos avisado cuando se cocía la llegada de Gates al frente del Departamento de Defensa. Y este minarete ha ido dando cuenta de cómo ha evolucionado la doctrina y el debate académico al respecto. ¿Debo insistir en lo de "guerras híbridas" en sus aspectos más navales?.

La foto de arriba corresponde al KRI Makassar, fabricado en Corea del Sur y en Indonesia en sendas series de dos para la Armada de Indonesia, en competencia con la de Singapur. Un LPD anterior, más caro y grandote al modo "oceánico", el KRI Tanjung Dalpele -abajo- ha sido convertido en buque hospital y de protección civil. La idea de los indonesios es tener buques nodriza multifunción (¿híbridos?) para cubrir sus necesidades de Seguridad y Defensa en su archipiélago, colindante con el Estrecho de Malaca, como el propio Singapur.

Una flota oceánica en tales áreas ve limitada su potencial y su acción de por sí. Precisamente, disponer de medios capaces de operar en aguas litorales o marrones (brownwaters), siempre fantasmales, es una de la carencias de las Armadas occidentales. No por casualidad, Berube insiste en la nueva asimetría que supone el empleo dual de buques civiles para todo tipo de acciones violentas, sean mera piratería o corso a la iraní. Los chinos -ya sean de Singapur, Taiwan o de la propia China continental- ya saben cómo "neutralizar" a los grandes poderes océánicos, haciendo que incrementen exponencialmente sus gastos de adquisición y mantenimiento... Monserrat Domínguez, en La Vanguardia, lo explica muy bien aunque se sorprenda del apoyo que McCain está bridando a Gates: Los viejos piratas.

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