10/01/2007

Desde La Coruña a propósito de Birmania


1. Leímos España quiere que la UE reactive la política de defensa común, en El País y no ignoramos que el fin último de dicha política es crear un pilar europeo de defensa occidental... con todas las consecuencias y evitando que idealistas a izquierda y a derecha -acomodados en sus torres de marfíl- nos metan en pantanos de sangre y campos de muerte.

2. Buen intento el del GEES en su entrada sobre Birmania, aunque recaigan en el fiasco en ellos ya habitual. La pregunta es: ¿tienen los EE.UU. potencial militar disponible para acabar con la Junta Militar que rige Rangún y esperar a ver que hacen los chinos que fabrican componentes para Boeing y para Airbus, eso sin contar con el software libre?. P.S. Dicho esto, si Irán declara "terroristas" a la CIA y al Ejército de EE UU, ya saben mi paradero, aún criticando a los aznaríes, precisamente para poder hacerlo también con el resto...

3. A propósito de Birmania, los monjes budistas y los campos y pantanos de sangre y muerte, nada como la hermosísima película de 1956 El Arpa Birmana, que ha sido reeditada en DVD este mismo año, aunque no redistribuida en España. La novela en la que se basa tiene traducción en castellano: Michio Takeyana, El Arpa Birmana (La Coruña: Ediciones del Viento, 2004).

4. De la misma editorial coruñesa, con prólogo de Blanca Andreu, edición magnífica de Ruyard Kipling. Kim (2006). Hay libros y películas que, como los citados, por aquello de la multiculturalidad y la gestión de guerras irregulares o híbridas, hay que retomar cada diez o quince años para no caer en estériles fiascos. Lo sabía Juan Benet bien -al que en asuntos de España siempre me remito- y que casó con Blanca...

5. Tirador: la Bellucci es de mi quinta, chaval, qué me vas a contar... creo que la Karembeu, esta si de la tuya, está casada con un neocaledonio que suda la camiseta de la selección francesa corriendo detrás de una pelota ¿me equivoco?. Ya hablaremos de armas de apoyo directo y alta precisión, Alijar. De momento, todo el mundo a lo suyo y a lo de todos, al mismo tiempo aunque parezca imposible.

2 comentarios:

Colectivo Galiza-Israel dijo...

Ufff... no sabes lo que "duele" LA Coruña.

Jorge Aspizua Turrión dijo...

Bien sé que el nombre oficial es A Coruña. Pero yo escribo en castellano. Tampoco, salvo que transcriba, escribo o digo Lléida, sino Lérida.

Eso si, a nadie le discutiré su derecho a hablar o escribir en la lengua que quiera.

Un abrazo cordial

Jorge