12/28/2008

Los baremos españoles ante el terrorismo


Transcribo el editorial del diario conservador ABC, Matanza en la franja de Gaza, por lo significativo que es de nuestra mentalidad política de izquierda a derecha:

"Para demostrar que el Ejército israelí es infinitamente más poderoso que las milicias terroristas de Hamás no era necesario haber lanzado este ataque a gran escala, el más devastador desde la guerra de los Seis Días. Es inútil recordar que ha sido Hamás quien ha roto la tregua que trabajosamente se ha mantenido durante seis meses y que en los últimos días sus miembros han hecho todo lo posible por hacer daño a los ciudadanos israelíes con lanzamientos de cohetes. Pero no se puede negar que la reacción de la maquinaria militar de Israel es una respuesta desproporcionada, que complica tremendamente cualquier posibilidad de paz. Israel no sólo ha causado daños a los terroristas palestinos de Hamás. En realidad ha hecho que millones de árabes en todo Oriente Próximo también se sientan sus víctimas y alienten a los extremistas a seguir la vía de la violencia. Con el terrible bombardeo sobe Gaza, Israel ha dañado también su propia seguridad, porque ha alejado el objetivo universal de la paz".

Dicho de otro modo, salvando toda las distinciones y todas las distancias: la paz reside en alcanzar un grado de tolerancia conveniente respecto de toda agresión terrorista realizada en nombre de pueblos oprimidos.

Acabáramos: Hitler tenía razón al denunciar la opresión checoslovaca sobre los Sudetes.

Afortunadamente, aquí se mantienen los compromisos adquiridos y se está vigilante: Cien aspirantes a terrorista suicida han salido desde España hacia Irak.

3 comentarios:

Leo Calvo dijo...

¿Y Hitler? ¿Que tiene que ver Hitler con todo esto?.

¿Es necesario usar el nombre de Hitler para justificar la política de Israel?

Jorge Aspizua Turrión dijo...

Querido lector:

Podría haber usado a Federico Krutwig Sagredo, teórico fundacional de ETA, quien de los vascos, como de los sudetes el régimen nazi, calificó como etnia perseguida por los españoles.

Sobre Hitler y los Sudetes, hay bastante escrito. Sobre Krutwig, bastante menos. Sobre la influencia del régimen nazi en la formación del nacionalismo palestino y su actual impronta en el islamismo tipo Hamas, hay bastante.

Para saber analizar textos "nacionalistas" con carácter comparado, le sugiero la lectura de Walker Connor "Etnonacionalismo". (1997 en castellano) o el seguimiento en inglés de una delicios página editada en la Universidad de Cambridge que tiene una amplia bibliografía general y específica por casos

http://www.nationalismproject.org/books.htm

Espero haberle facilitado claves para comprender mi artículo. No está escrito en defensa de Israel, sino especialmente contra la tolerancia hacia los nacionalismos terroristos y los grupos -Estados, partidos o bandas- que los auspician.

Buenas noches.

Juan Luis Chulilla dijo...

Querido Jorge:

Cada vez que se vuelven a alzar las llamas en Tierra Santa, me vuelvo a horrorizar de la parcialidad indocumentada que reina en las redacciones españolas.

Recuerdo en 2006 (me encontraba de vacaciones en Israel con mi mujer y mi hija de un año, en casas de mis amigos allá), cuando las reacciones en España sólo diferían en tono, que no en contenido, por la "barbarie de israel", mientras los katiushas caían a centenares cada día por toda la frontera norte, hasta Haifa. Nadie decía una palabra sobre los civiles israelíes que tenían que vivir en los refugios, sobre las propiedades destruidas o las víctimas.

Nadie hacía un ejercicio especular: si cambiáramos los términos Israel por España y Hezbollah por un vecino, ¿Qué le pediríamos al gobierno español?

Ahora todo vuelve a ser un chiste malo. La "desproporción" tendría sólo, como dices, un contraste políticamente adecuado en "la paz reside en alcanzar un grado de tolerancia conveniente respecto de toda agresión terrorista realizada en nombre de pueblos oprimidos."

Lógicamente, para parar los bombardeos Israel tiene que atarse las dos manos a la espalda y lanzar besitos. Si no, es desproporción.

En fin, bendita desproporción, le pese a quien le pese, si protege a los ciudadanos de una parte del país de un grupo que se empeña en luchar contra el principio de realidad y proseguir persiguiendo fantasmas aunque su población sufran como perros. Es mejor armarse con un poco de armamento del tercer mundo, tratando absurdamente de imitar a la n división del ejército iraní, digoooo a Hizbollah, que calmar definitivamente las cosas y que se pueda normalizar la situación de las fronteras.

Antes me indignaba muchísimo con las reacciones españolas. Ahora me he "israelizado" más y me resigno.

Felices fiestas