8/23/2006

Reservistas, un paso al frente... en EE.UU.

Un trabajo de curso de la Escuela de Guerra del Ejército de Tierra de los EE.UU. librado por el TCol. Joseph. E. Whitlock How to Make Army Force Generation Work for the Army's Reserve Component el pasado 18 de agosto.
El empeño de todas las fuerzas armadas regulares activas en la denominada guerra global contra el terrorismo ha puesto en un brete la gestión logística de los recursos humanos militares de los EE.UU..
La conducción de operaciones de combate en ultramar coincide con el impacto del proceso de Transformación de las Fuerzas Armadas en las previsiones de generación de fuerza en el Ejército de los EE.UU..
A propósito de la actual situación al respecto en las Fuerzas Armadas españolas, y de la disponibilidad de sus unidades regulares y de sus reservas tanto para misiones en el exterior como en el interior, el texto recomendado puede resultar extemporáneo e inadecuado.
El que afirma "En cuanto a los españoles, no se puede negar que son los mejores soldados del mundo, pero escasean tanto que a duras penas es posible reclutar cinco o seis mil de una vez", publicado en 1605, en lo que toca a las cifras de reclutamiento hoy posibles, no lo es menos. (*)
No importa, vivimos en el mejor de los mundos posibles... según los volterianos de sillón.
(*) Vid. Blaise de Vignère. L'art militaire d'Onosender. (París, 1605), f. 170 v; citado por Geoffret Parker. El Ejército de Flandes y el Camino Español. 1567-1659. (Madrid: Biblioteca de la Revista de Occidente: 1976; pg. 79 n. 32)

1 comentario:

Fabio Mäximo dijo...

El tema a que haces referencia, la disponibilidad de efectivos humanos en las fuerzas armadas norteamericanas .cuestión que puede extenderse a otros ejércitos occidentales, el español entre ellos- pone sobre la mesa una cuestión básica que con todo el movimiento en los ejércitos occidentales hacia la llamada “transformación” está siendo dejada en segundo plano; diría que en un peligroso segundo plano.
La experiencia norteamericana en Irak está demostrando que todo la avanzada tecnología “made in USA” no es ni de lejos suficiente para hacerse con un control efectivo del territorio iraquí y de la población. Lo que Estados Unidos necesita no son más ordenadores, ni más redes informáticas, ni más satélites de reconocimiento, ni más armas guiadas de precisión sino algo mucho más valioso: el fusilero, léase: el soldado que son su casco, su chaleco antifragmentación, su fusil, sus cartucheras y sus botas, unas buenas botas, a pie, a bordo de un vehículo –a ser posible blindado- o desde un helicóptero, se mueva por el territorio, tenga una presencia ostensible entre la población, pueda desempeñar tareas elementales de “inteligencia humana”,etc. Pero más bien parece que los grandes estrategas del Pentágono y de la clase política norteamericana se han olvidado de algunas lecciones elementales: de su propia experiencia en Vietnam en los años sesenta del pasado siglo o de Filipinas, a principios del siglo XX, o de la experiencia francesa en Argelia, de la que no parecen haber tomado nota. En 1954, cuando se inician las acciones armadas del FLN las tropas francesas desplegadas en territorio argelino eran de unos 45.000 efectivos; en 1956 eran ya de 350.000 hombres y alcanzarán los 500.000 en 1959, sin contar hasta 260.000 auxiliares argelinos que combatieron bajo la bandera de Francia. Sería muy instructivo comparar Argelia e Irak. Habrá que hacerlo en algún momento. En cuanto a nuestro Ejército de Tierra…pues mejor esperar que nunca se vea envuelto en un conflicto de esas dimensiones, ni que sea en condición de aliado…pronto nos quedaríamos sin soldados, dado el tamaño de nuestro ejército. Pero esta es ya otra historia.